jueves, 31 de marzo de 2011

Sobre el Mes que se nos Viene

Saludos, muchachos y muchachas.Volviendo a un lenguaje coloquial, luego de un par de entradas en las que hablo como el literato que llevo dentro, les digo: ¡se acaba marzo! Aunque ya lo hayan notado. Hace mucho tiempo no se me pasaba un mes tan lentamente.

Para este próximo y muy especial mes, tengo pensadas algunas cosas, de las cuales algunas les voy a adelantar.

Hace un par de días, noté que aquel lector que aún no me conozca personalmente, no sabe mi nombre. Probablemente algunos tengan alguna pista. Sin embargo, aún no ha de emocionarse quien esté ansioso por conocerlo, pues no lo haré de una manera tan simple. Lo haré a mi manera, a lo largo de este mes.

También quiero insistir en mi encuesta (¡y dale!). Y es que el tiempo se agota, me queda muy poco tiempo como persona de 16 años. Sí, cuando culmine la encuesta, tendré 17. Gracias por las futuras felicitaciones.

Por último agradezco, a los que hayan pasado alguna vez por aquí, los espero de vuelta, sobre todo a los extranjeros.

Que tengan un feliz fin de mes y prospero Abril nuevo. Cambio y fuera.

sábado, 26 de marzo de 2011

La Hechicera

Sólo estaba ella, como su única compañía. Ella, y la lluvia, cayendo suavemente aquella tarde calurosa.

Sus ojos, los de ella, esos grandes ojos, que decían tanto en un instante, esos ojos de un tono casi amarillo parecían transmitirle un mensaje mágico en lenguas ocultas. Su piel, esa blanca piel que le embrujaba con su absoluta perfección. De esa piel aún se acuerda perfectamente, se acuerda de cómo lograba reflejar la luz del sol que era lejana.

La lluvia que caía parecía no importarles. Incluso ella, la hermosa, parecía no mojarse. Su pelo conservaba intacta su forma. Ese pelo negro y ondulado, que ella dejaba caer a un lado para que se lo tocara, para que jugara con él. Sentía en sus manos una suave textura, una textura que le hacía perder el hilo del momento. Sólo pensaba en ella; el dónde, el cuándo y el porqué ya perdían todo sentido.

No había palabras, no las necesitaban. La amaba y ella le enamoraba. Pero ella sólo era coqueta, no tanto, pues ella no quería que lo notara. Igual sus ojos lograban engañarle, lograban decirle mentiras, decirle que ella también le amaba. Su piel, su suave piel le deslumbraba, así le distraía; y su pelo fue capaz de prohibirle que pensara de más. El engaño estaba hecho.

Propósito no había, ella sólo quería engañarle. Porque sí, porque así debía ser.

Entre aquellos dos pares de ojos, la mitad de ellos endiabladamente hermosos, se podía ver el magnetismo, se percibía lo mucho que esos ojos deseaban acercarse para darle paso a los labios. Rojos los labios de ella, rojos y también hermosos, con una permanente sonrisa, porque así era ella.

Mas esos labios nunca se tocaron. De esas dos siluetas femeninas, la más hermosa desapareció, llevándose consigo el calor de aquella tarde lluviosa, la hermosura de aquel paisaje y una parte del alma de aquella joven. El dónde, el cuándo y el porqué golpearon la joven como un golpe no previsto.

Aquella joven, nunca supo si la hechicera era real. Pero sí notó, pasado un tiempo que no era la misma. Porque esa hechicera, esa hermosa hechicera, se llevó una parte de ella que nunca volvería. Porque la joven amó a la hechicera.

Ni siquiera una única lágrima derramada por esa joven, se pudo llevar el recuerdo de aquel reflejo del sol en la blanca piel de la hechicera.

lunes, 21 de marzo de 2011

Se fue la Luz

Hay que ver lo interesantes que llegan a ser las cosas cuando se va la luz. Y es que ha pasado muchas veces, tantas que es difícil acordarse de alguna en específico, de cualquier manera tal vez haga tanta falta.

Pártase de imaginar una típica situación. Son las ocho de la noche y hay un programa estupendo en televisión o una charla importantísima por computador, y en el punto de mayor emoción (como para más rabia dar), se va la luz. Por la mente de todo aquel al que le sucedió, hizo presencia la frase “se fue la luz” (o el modo de decirlo coloquialmente según la región en la que se esté).

Da rabia en el momento y también al sopesar lo que algunos llamamos “El plan B”, porque todo en lo que se piensa sobre todo a esta hora, incluye luz. Pasada tal rabia y llegada la resignación, el panorama parece mejorar.

Ya se ha dicho o tal vez sólo pensado, sobre ese pequeño placer de llagar hasta la cama (ese lugar a donde hay que llegar en este tipo de situaciones) sin tropezarse, claro. Sí, habrá que tener muy en cuenta que al más mínimo tropiezo, al más mínimo choque de la punta de un pie contra un borde cualquiera, la magia de la situación se perderá y será muy difícil de recuperar.

Cierto "plus" para la situación se lograría con el uso de algún aparato que reproduzca música sin necesidad de conexión eléctrica. No obstante se tiende a considerar aquello como una "Salida Fácil". Por eso es preferible para la situación, música suave, que no llegue a opacar los pensamientos ni los sonidos realmente importantes.

Ya en la cama y en paz, la magia comienza. Si se puede mirar por la ventana, las historias de las estrellas podrán ser contadas, mas si la lluvia las opaca, el suave sonido de la lluvia podrá ser plácidamente escuchado.

Habrá que correr con suerte para poder llegar al placer máximo antes de que esa maldita electricidad vuelva, pensando que era extrañada. Esa electricidad que aunque lo arruine todo, será inevitablemente bienvenida, porque es un llamado hacia la cómoda normalidad.

Lo anterior, entes de la tierra es un reconocimiento digno de esa hermosa, aunque rechazada frase: "Se fue la luz".

domingo, 20 de marzo de 2011

En los Confines

Curiosamente el anterior libro que nos había recomendado "esa profesora de literatura", era malo. O no tan malo, su problema era que parecía ser un libro para niños de 8 años, y lo era. Claro, yo tenía 12, -Ah! aquél 2006 (suspiro)-. Por eso ni siquiera me dieron ganas de leer el siguiente; es de resaltar que la introducción al libro que nos había hecho, la llamada "Marisa" (No-me-acuerdo-el-apellido), no tenía mucho que ver con la verdadera intención de éste. Sin embargo, sí lo alcancé a comprar.

Aproximadamente 4 años y medio después, para diciembre del año pasado, no tenía nada que leer y eso me descontrolaba, así que decidí darle una segunda oportunidad a aquel libro rojo, "Los días del Venado" de escritora argentina; Liliana Bodoc, se llama. El libro es la primera parte de una trilogía: "La Saga de los Confines"

Cuando comencé con la tarea de leerlo, noté que nisiquiera había ojeado la introducción, hacía 4 años y medio. Mas en ese momento, descubrí que esa introducción sería lo que lograría atraparme:

  "Y ocurrió hace tantas Edades que no queda de ella ni el eco del recuerdo del eco del recuerdo. Ningún vestigio sobre estos sucesos ha conseguido permanecer. Y aun cuando pudieran adentrarse en las cuevas sepultadas bajo nuevas civilizaciones, nada encontrarían.
  Lo que voy a relatar sucedió en un tiempo lejanísimo; cuando los continentes tenían otra forma y los ríos tenían otro curso. Entonces, las horas de las Criaturas pasaban lentas, los Brujos de la Tierra recorrían las Maduinas buscando hierbas salutíferas, y todavía resultaba sencillo ver a los lulus, en las largas noches de las islas del sur, bailando alrededor de sus colas.
  He venido a dejar memoria de una grande y terrible batalla. Acaso una de las más grandes y terribles que se libraron contra las fuerzas del Odio Eterno. Y fue cuando una Edad terminaba y otra, funesta, se extendía hasta los últimos refugios.
  El Odio Eterno rondaba fuera de los límites de la Realidad buscando una forma, una sustancia tangible que le permitiera existir en el mundo de las Criaturas. Andaba al acecho de una herida por donde introducirse, pero ninguna imperfección de las Criaturas era grieta suficiente para darle paso.
  Sin embargo, como en las eternidades todo sucede, hubo una desobediencia que fue herida, imperfección y grieta suficiente.
  Yodo comenzó cuando la Muerte, desobedeciendo el mandato de no engendrar jamás otros seres, hizo una criatura de su propia sustancia. Y fue su hijo, y lo amó. En ese vástago feroz, nacido contra las Grandes Leyes, el Odio Eterno encontró voz y sombra en este mundo.
  Sigilosa, en la cima de un monte olvidado de las Tierras Antiguas, la Muerte brotó en un hijo al que llamó Misáianes. Primero fue una emanación que su madre incubó entre los dientes, después fue un latido viscoso. Después graznó y aulló. Después rió, y hasta la propia Muerte tuvo miedo. Después se emplumó para volar contra la luz.
  Los vasallos de Misáianes fueron innumerables. Seres de todas las especies se doblegaron ante su solo aliento y acataron su voz. Pero también seres de todas las especies lo combatieron. Así, la guerra se arrastró a cada bosque, cada río y cada aldea.
  Cuando las fuerzas de Misáianes atravesaron el mar que las separa de las Tierras Fértiles, la Magia y las Criaturas se unieron para enfrentarlas. Estos son los hechos que ahora narraré, en lenguas humanas, detalladamente".


Liliana Bodoc. "Los días del Venado". La saga de los Confines

Actualmente me estoy leyendo la segunda parte de la saga "Los días de la sombra". En mi opinión la narrativa de esta segunda parte es muy buena. Realmente vale la pena darle la oportunidad a esta escritora argentina.

jueves, 17 de marzo de 2011

Petición

Les ruego voten en la encuesta, todavía hay tiempo


To english speakers or "understanders" (Maybe from Iran or Indonesia):


Just want you to vote about the contry of the following to move to if you had to.


También me gustaría que califiquen mis entradas,


Gracias.

martes, 15 de marzo de 2011

Obsesión

Me dispongo a meterme conmigo. Sí, hablo de criticarme (si me pudiera dividir en dos un yo me desafiaría cual negro del Bronx: "Hey man...!" y "stuff"), o no.

Ésta vez hablaré de lo absurdamente obsesivo que me puedo volver. Obsesivo con las cosas, tanto seco al mundo de ellas por más que me controle.

Ha pasado durante toda mi historia en este mundo. El rey León, Big Muzzy, La Bella y la Bestia, las películas de Mafalda, El Libro de la Selva, Poccahontas, Matilda, Cartoon Network, El Chavo, Las historietas de Mafalda, Harry Potter, Age of Empires, Harry Potter, Los padrinos mágicos, Harry Potter, La pelota de letras, Harry Potter, Super Mario, Harry Potter, Drake y Josh, Harry Potter, Mario Kart, Harry Potter, La Flauta Mágica, Harry Potter, Estados de Estados Unidos, Harry Potter, Países de Europa, Harry Potter, The Big Bang Theory, Panic! at the Disco, Skins, Harry Potter, America's Next Top Model, La Saga de los confines, Mafalda, Harry Potter, Skins, Panic! at the Disco, America's Next Top Model, The Big Bang Theory, Skins, Harry Potter, Panic! at the Disco, Harry Potter, Rock-Paper-Scissors-Lizard-Spock, Zorros en origami, Skins, Una Sencilla Ópera, entre muchas que seguramente olvidé.

Y reitero: Seco al mundo! y son obsesiones tan intensas y duraderas (además muchas resucitan), que no se salvan de llegar a ser odiadas por alguien, gracias a mí.

jueves, 10 de marzo de 2011

Escenarios

Como antes prometí, me dispongo a relatar el escenario, o mejor dicho, la situación en la que me encontraba al crear este blog. Es de resaltar que no me aguanté las ganas de hacerlo sin que alguien me lo pidiera. Pero es muy sencillo y no me voy a extender.

Estaba haciendo o tratando de hacer, más bien, una tarea de lenguaje (risita culpable). Y bueno, pasé por la típica situación por la que muchos pasan, de estar harto de la tareíta y querer hacer cualquier otra cosa.

Ayudó el hecho de que el computador estaba prendido, supuestamente para apoyarme con mi tarea y la verdad es que hasta donde pudo, cumplió con su deber. Pues bien, debido a que tengo una mente volátil pero muy activa (modestia totalmente aparte), desde el momento en que pensé en hacer otra cosa, tardé unos 30 segundos en pensar en: abrir un blog, cómo se llamaría, de qué trataría y todo lo que pondría en mi primera entrada.

Lo curioso de esta entrada, que va llegando a su final, es la muy similar situación en la me encontraba al momento de comenzarla esta mañana. Pues estaba haciendo otra tareíta faltando aproximadamente 10 minutos antes de entrar a clase.

lunes, 7 de marzo de 2011

Obertura

Heme aquí con diecisiete años aún no cumplidos. Esperaré que ésta entrada, contrario a todas la oberturas del común ópera, entre al top de calidad del blog. Y no es por absolutamente nada más que porque creo conveniente y muy adecuado el mejoramiento progresivo en el nivel de escritura de cada quien, en este caso, yo.

Es que ahí radica la razón, la causa de mi llegada al mundo del blog. Érase una vez un taller de escritura dónde el profesor, por así decirlo, nos incitó, nos impulsó a crear un blog. Aclaro de una vez, Santiago: esto no es exactamente para usted. A aquel que intente contradecirme le diré que éste señor sólo me dio el último empujón para que por fin abriera esta cosa y me tragara toda la pereza de lidiar con esto (Pido el favor de que en una próxima oportunidad me acuerden de contarles el escenario desde donde estoy componiendo mi overtura), porque en realidad tenía muchas ganas.

Entrando en lo que más les quería comentar. abordaré el tema del nombre de mi blog. No es exactamente un blog donde escribiré de música únicamente, ya que ¿quién tiene algo que decir sobre este tema? Nadie. El nombre del blog es sólo una muy obvia pista sobre quién soy yo, o tal vez quién quiero ser.

Es simple. Me gusta cantar, pretendo estudiar canto y lo que más me llama la atención es la ópera. Así que esto pretenderá ser el alusivo a una ópera de infinitas arias, repartidas en infinitos actos, para tal vez nunca llegar a un Finale. O tal vez sí.

Lo que no ser puede negar es que toda ópera necesita una obertura, y esto es lo mejor que hasta ahora el director les ha podio mostrar.