lunes, 7 de marzo de 2011

Obertura

Heme aquí con diecisiete años aún no cumplidos. Esperaré que ésta entrada, contrario a todas la oberturas del común ópera, entre al top de calidad del blog. Y no es por absolutamente nada más que porque creo conveniente y muy adecuado el mejoramiento progresivo en el nivel de escritura de cada quien, en este caso, yo.

Es que ahí radica la razón, la causa de mi llegada al mundo del blog. Érase una vez un taller de escritura dónde el profesor, por así decirlo, nos incitó, nos impulsó a crear un blog. Aclaro de una vez, Santiago: esto no es exactamente para usted. A aquel que intente contradecirme le diré que éste señor sólo me dio el último empujón para que por fin abriera esta cosa y me tragara toda la pereza de lidiar con esto (Pido el favor de que en una próxima oportunidad me acuerden de contarles el escenario desde donde estoy componiendo mi overtura), porque en realidad tenía muchas ganas.

Entrando en lo que más les quería comentar. abordaré el tema del nombre de mi blog. No es exactamente un blog donde escribiré de música únicamente, ya que ¿quién tiene algo que decir sobre este tema? Nadie. El nombre del blog es sólo una muy obvia pista sobre quién soy yo, o tal vez quién quiero ser.

Es simple. Me gusta cantar, pretendo estudiar canto y lo que más me llama la atención es la ópera. Así que esto pretenderá ser el alusivo a una ópera de infinitas arias, repartidas en infinitos actos, para tal vez nunca llegar a un Finale. O tal vez sí.

Lo que no ser puede negar es que toda ópera necesita una obertura, y esto es lo mejor que hasta ahora el director les ha podio mostrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario